La dependencia no aparece de un día para otro. Según el manual diagnóstico estadounidense DSM-5, los especialistas hablan de un trastorno por consumo de cannabis cuando en un plazo de doce meses se cumplen al menos dos de once criterios. De dos a tres se considera leve; de cuatro a cinco, moderado; a partir de seis, grave. En la CIE-11, la Organización Mundial de la Salud distingue entre consumo perjudicial y dependencia.
Entre los criterios figuran, por ejemplo:
- consumir más a menudo o más cantidad de lo previsto
- intentar sin éxito consumir menos
- un deseo intenso de consumir
- descuidar obligaciones en el colegio, la formación o el trabajo
- seguir consumiendo aunque cause problemas
- tolerancia: necesitar más para el mismo efecto
- síntomas de abstinencia al dejarlo
El factor individual más importante es con qué frecuencia consume alguien. El consumo diario o casi diario está estrechamente relacionado con un trastorno por consumo. También influyen empezar pronto, mucho THC, las cargas psicológicas, las adicciones en la familia y la duración del consumo.
Recuerda: Si notas que el cannabis te ayuda contra los malos sentimientos y te cuesta dejarlo, conviene mirarlo con más detalle. La autoevaluación te da una primera valoración. No sustituye a un diagnóstico.
Para saber más: Señales de alarma · Cómo surge la dependencia
Fuentes
- NIDA (National Institute on Drug Abuse): Is cannabis addictive?
- Hasin et al. (2013): DSM-5 Criteria for Substance Use Disorders, American Journal of Psychiatry
- WHO: ICD-11, Hazardous use of cannabis (QE11.1) y Disorders due to use of cannabis (6C41)
- BMG (2017): informe breve «Cannabis: Potenzial und Risiken» (CaPRis)